He pasado un fin de semana con la tita Rocío! Rocío, una mujer absolutamente encantadora, me ha cuidado con mimo y esmero estos dos días que he estado en su casa. Me lo he pasado fenomenal y hasta me he hecho un amigo perruno!
Aquí teneis algunas fotos de las que me han hecho.

Aquí estoy, revisando mi nueva suit. ¿Donde estoy? Aquí no están los papis...

Bueno! pero está tía Rocío que también la quiero muuuuuucho

Y además es que está todo estupendo: Un baño con suelo de loseta para estar fresquito y mi mantita para estar cómodo. ¡Un lujazo!
Tras inspeccionar el baño, lugar donde estaría "alojado" esos días, tía Rocío me dejó pasear a mi antojo por la casa ¡que menuda casa! Vaya lujo!!!
Mi primera visita fue al patio, que a mi me gusta mucho eso de tomar el sol! Os resumo mis pensamientos durante la visita.

¡Vaya lujo de terraza! Todo está estupendo: sombrita, brisa suave, plantas que adornan...

A ver que más cosas hay...

Yo ya stoy en mi salsa, pero siempre dispuesto a mirar a cámara para mis fans, ja ja ja

Pero que agustito se está aquí!!! Se nota por mi cara?

Ok, ya he vistitado el patio, vamos a seguir mirando más partes de la casa... Se entra por aquí ¿verdad? Es un poquito estrecho...

Holaaaaaaaaaa.... Eco Ecooooooo

Oye, señora fotógrafa / tía Rocío! Voy a entrar ya pero tú por aquí no cabes. Vete por el otro lado y nos vemos dentro!
Este fin de semana, parecer ser, mis papis de acogida tienen que hacer un viaje y me van a dejar al cuidado de tía Rocío. ¿Y quien estía Rocío? Pues fue la mujer aquella que una vez me cogió cuando aún vivía yo en la calle para sacarme de allí. Sin embargo, mientras me tenía en brazos, me asustarón y me fui corriendo... Huí de esa maravillosa persona! Que error! Apenas recuerdo la escena por que estaba asustado, pero seguro que en cuanto la tenga cerca, reconoceré su olor. Por que la gente buena huele tan bien...
Y mami me dice "No te estreses cariño, solo van a ser dos días y luego volverás a casa. Tía Rocío te va a cuidar de maravilla y te va a llevar a un lugar fantástico con mucho sitio para jugar"
Pues no mami, no te preocupes, que yo estresarme lo que se dice estresarme....

... como que no mucho ...
¡Pero que calor! ¡Y yo con tanto pelo! Claro, no me queda otra que estar siempre en el suelo, que es donde estoy más fresquito. La mejor zona es bajo la cama, allí me puedo pasar horas.


Aún mejor es cuando mami o papi me dejan ir hasta el baño, donde el suelo es de baldosa y es más fresco todavía pero eso ocurre en ocasiones especiales, cuando mis "primas felinas" no están rondando cerca.


Y mami siempre me dice "¡Pero Allen!, ¡mira que pelos! Si es que te pasas el día tirado por los suelos!". Bueno, es cierto que ahora estoy algo desaliñado pero ¿que puedo hacer? ¡Me muero de calor! Así que para que no se enfaden conmigo les regalo muchos ronroneos y carantoñas a mis papis de acogida mientras me cepillan y todos contentos.
Soy un gatito enfermo, es cierto. Tengo inmunodeficiencia felina y no puedo convivir con otros felinos pues podría contagiarles. Me han quitado gran parte de los dientes lo que requiere revisiones periódicas para evitar inflamaciones. Y por si fuera poco, soy diabético y me tienen que pinchar insulina a diario.
Pero estoy vivo. ¡VIVO! Y soy un gato féliz que disfruta cada segundo de su vida. No hay absolutamente ninguna limitación en mi vida felina. Como plácidamente, disfruto con largas siestas, juego y salto como el que más y la compañía humana supone para mi el mayor de los placeres. Y sin embargo, la gente le dice a mis papis de acogida "¿no te da pena que el gato se vaya a morir?" A lo que ellos siempre responden: "Yo (refiriendose a si mismos) también me voy a morir ¿no te doy pena?"
Es verdad que me voy morir. ¿Cuando? ¡Quien lo sabe! ¿Vosotros sabeis acaso cuando morireis? ¡Desdichado el que lo sabe y féliz el ignorante! ¡Decidme un solo ser vivo que se haya librado de tan cruento destino!
Es cierto que necistaré medicación de por vida. Pero ¿cuanta gente conoceis que requieren algún tipo de medicación y sin embargo tienen una vida absolutamente normal? ¿Sentis pena por ellos? ¿Los rehuís? ¡No! Convivis con ellos a diario disfrutando de su compañía, trabajando con ellos, compartiendo vuestro espacio con ellos, muchas veces sin saber que tienen algún problema de salud más o menos grave.
Soy un gato y necesito la ayuda humana para sobrevivir. Pero también tengo mucho que ofrecer a cambio. ¿Hacemos el trato?
Y estoy VIVO.
Me lo acaban de confirmar. Mami viene a buscarme la semana que viene! Pronto volveré a casa! no lo voy a negar, estoy muy contento al pensar que volveré a ver a mis papis de acogida, pero también echaré de menos a la tita Inma y a su perrito, el golferas de Ise que siempre quiere olisquearme la zona de atrás... ¡que poco delicado! ¿No se da cuenta de que soy un señor?
Pues eso, últimos días de vacaciones en este ruidoso lugar llamado Granada. No ha estado mal la experiencia al fin y al cabo!
Ahora estoy en Granada! Es una tierra muy ruidosa, debo decir, y más cálida a Madrid, lugar donde he vivido hasta ahora. Pero también es una tierra divertida y llena de cariño, al menos el lugar donde me encuentro ahora!
Aquí podeis ver mi nuevo cuarto. Las piernas que se ven son las de tita Inma, la hermana de mi mami que siempre está cuidando de mi mientras los papis no están.

Y aquí la confortable cama en la que duermo.

Como el suelo está fresquito, me gusta hacer croquetas.

Y si de paso me rascan la tripita, pues mejor que mejor!


Como veis, ya estoy como pez en el agua, comiendo en mis cuencos felizmente.

La maleta que se ve junto a mi es la que me preparó mami con todas mis cosas para viajar hasta aquí.

Pero ¿adivinais lo que más me gusta? Pues aquí unas fotos!!




Que puedo decir! Estoy de vacaciones!
Papi y mami me han llevado con ellos de viaje! Ahora estamos en un lugar llamado Granada donde hace bastante calor y es especialmente ruidoso pero que no está nada mal.
Llegué hace unos días. El viaje fue en coche, como cuando me llevan al veterinario, pero esta vez fue muuuuuuuy largo.
Al principio estaba muy nervioso, encerrado en esa caja a la que llaman transportin sin ver ni saber que ocurría a mi alrededor. Yo maullaba desesperado "!sacadme de aquíiiiiiii!" pero lo único que obtenía como respuesta era "Allen, cariño! calmate! En cuanto salgamos de la ciudad podrás mirar por la ventana!".


Pero al rato me abrieron la parte superior de la caja y todo fue muuuucho mejor. Yo tomaba el solecito mientras recibía mimitos del señor que tenía al lado.

Aproveché para darme un buen aseo en las patas delanteras y en lacarita. Cuando podría, intentaba alguna escapada de la caja peroenseguida mamá me impedía la escapatoria con sus manos, como se ve enlas fotos.


Sin embargo, hubo una ocasión en el que les pillé con las defensas bajas y pude escaparme de la caja ya que el señor que viajaba a mi lado (el tito Oscar) y mami se quedaron dormidos, momento que aproveché para acomodarme mejor. Cuando mami se despertó y me descubrió junto al tito Oscar tan agustito, no dudó en echarme esta foto. El tito Oscar, en sueños, hasta me había abrazado, lo cual hizo que mami se riera agusto. Aunque, eso si, tras la foto me dovolvió a la caja aunque la dejó abierta para que yo pudiera seguir mirando por la ventana.

¿Lo peor del viaje? Un lugar llamado despeñaperros lleno de curvas terribles en el que me mareé. Echaba mis orejitas para atrás y jadeaba muy fuerte mientras me echaba de lado y cerraba los ojos a ver si se me pasaba el mareo. Menos mal que paramos el coche para tomar algo de aire que si no....
¿Lo mejor del viaje? Las paraditas en las que me dejaban rondar libremente por el coche y echarme donde me placiera para seguir con mi aseo rutinario, estirar las patitas, disfrutar del aire y del solecito y buscar la compañía de papi y mami. Aquí las fotos de las paradas.



Y, proximamente, os contaré como estoy por aquí!
Saludos, abrazos, ronroneos y lamentones!
Cuantos juegos me he perdido mientras he estado fuera! Ahora que estoy fuerte, solo quiero jugar, jugar y jugar!!!!










JUEGOS Y MIMOS; JUEGOS Y MIMOS; JUEGOS Y MIMOS!
Que bueno es volver a casa!
"No hay mejor lugar como el hogar, ¿Verdad Allen?". Eso me dijo mami cuando abrió esa horrible caja en la que estaba encerrado y me dejó libre en mi cuarto.
¡Si! ¡Mi cuarto! Vuelvo a estar en casa. Hace ya varios días que estoy aquí y nada ha cambiado mientras he estado fuera. Mi arenero sigue junto a la ventana, igual que mi rascador. Mi cama, la que comparto con papá y mamá, sigue tan mullida como siempre y con mi esquina siempre a mi disposición. Ahora tengo un cuenco nuevo para la comida, más grande que el anterior, y en el habitual para agua nunca falta el líquido elemento fresco y límpido. Y los cristales, esas barreras invisibles que me separan de mi antigua vida, permanecen firmes y seguros para que yo pueda ver la puesta y salida del sol sin miedo alguno.
Lejos parecen ahora los días en los que permanecí encerrado, en los que permanecí ingresado en esa minúscula celda sin más crimen que el sentirme débil y cansado. Pero me puse más fuerte y por fin recuperé la libertad. Sin embargo, aún no todo está bien y lo se. Papi y mami me vigilan con especial atención, cada día me dan medicinas y me pinchan en el cuello algo que no se que es pero que, según me aseguran ellos, sirve para que la glucosa no vuelva a subir. Yo me porto muy bien pues así soy yo y por que he aprendido que la magia de los humanos puede ser maravillosa para aliviar el dolor y el malestar. Ahora estoy más delgado pues la enfermedad me ha hecho perder peso. Pero por el resto, estoy igual que siempre: ronroneo, juego y duermo todo lo que quiero y más.
Pues si, mami tenía razón, no hay mejor lugar como el hogar.

Sí... me temo que lo que tengo en la nariz es una heridita... pero pronto cicatrizará!

No tengo muy claro cuanto tiempo llevo en esta jaula porque desde aquí no se puede ver el sol. No se cuando es de noche ni cuando es de día, estoy un poco confuso...
Al menos no estoy solo, de vez en cuando veo pasar personas y muchas veces no dudan en acariciarme o manipularme de algún modo. Además de ellos, mi fino olfato puede captar el olor de otros animales cerca, algunos de mi especie, otros de otra, de esa que llaman "perros", sin embargo, no llego a verlos en ningún momento.
Entre el hastío de estar tumbado mientras pasa el tiempo, y para mi sorpresa, ayer recibí una agradable visita! Papi y mami ¡no me habían abandonado! De pronto aparecieron en la puerta del jaulón y me dijeron "Allen! Allen! mi amor! mi niño! Como te encuentras hoy???". Abrieron la puerta y me abrazó primero mamá, dandome miles de besos, y luego papi restregándose contra mi. Yo ronroneaba feliz: "¡Habeis venido a buscarme!". Me restregaba contra papi feliz, luego contra mami, luego otra vez contra papi. Ambos parecían contentos de verme así que me puse de pie y miré a papá: "Venga papá, cógeme, ya nos podemos volver a casa". Mami se reía con ganas y decía "pero mira cari! si ya se quiere venir con nosotros! Aún no puedes mi peque, que tienes la glucosa alta todavía!". Y me dieron mimos y mimos y más mimos. Que alegría verlos! Hasta me echaron una foto!

Sin embargo, al rato cerraron la puerta y se marcharon. ¿Por que se fueron? Será por que aún estoy débil? No puede ser! quiero que vuelvan! Por eso ahora me estoy concentrando muchísimo para volver a estar tan bien como antes. Espero que vuelvan pronto y les pueda demostrar como cada vez me pongo más y más fuerte!
Y es que aquí no me falta comida ni arena, y puedo estar cómodamente tumbado el tiempo que quiera, tampoco hace ni frío y calor, ni me molesta nadie mientras descanso... No es que esté mal... pero, definitivamente, no es lo mismo que estar en casa
Estoy en un jaula en un sitio extraño. De mi patita sale un tubito lleno de líquido. Creo que sirve para meterme ese líquido en el cuerpo. No veo ni a papi ni a mami por ningún sitio. Eso no quiere decir que no haya personas por aquí, hay algunas, todas visten igual, que me hacen mimos de vez en cuando y me toquetean y manipulan. Pero no son papi o mami así que no es lo mismo.
Estoy débil, no se que puedo hacer para que me saquen de aquí, ni tampoco tengo fuerza para intentar nada. Ayer, me dejaron en este extraño lugar. No se por qué, solo se lo que les oí decir. Por lo visto estoy muy enfermo por que mi glucosa es muy alta. No se que significa eso, ni siquiera se quien es esa tal glucosa tan alta. Solo se que mami ayer se fue llorando, consolada por papi y me dejaron rodeado de todas esas personas extrañas. Encerrado en esta jaula. Según ellos, ingresado.
Tengo mucho miedo.
Estoy enfermo. Toso y toso. Me cuesta respirar.
Me han diagnosticado bronquitis.
Mami siempre me dice que en el extranjero (que creo que es un sitio muy lejano), a la gente no le importa que yo sea inmunito (signifique lo que signifique eso...) Así que, para que esté preparado, mi papi me ha aconsejado que empiece a aprender idiomas. Como yo soy muy obediente, me he puesto a ello! ¿Que os parece la foto?

Cada noche, papi me agarra fuerte y mami me abre la boca para inspeccionarla. No se bien que busca pero yo les dejo que miren pues parece que están muy preocupados. Cuando decide mami que ya ha mirado bastante, me sonrie con mucha alegría y me da un besazo enorme diciendome "otro día sin inflamación!".
Aunque soy un gato y no entiendo los comportamientos humanos, si que puedo intuir el amor que hay en ellos. Y creo que esto que me hacen es por mi bien y por que me quieren mucho.
Así que cada día que pasa y mami se pone tan contenta, yo tambien me alegro mucho y ronroneo muy fuerte mientras recibo todas las caricias del mundo. Ya han pasado 28 días "sin inflamación en las encías". Eso debe ser realmente bueno.
Pues ayer me pusieron el arnés y... ¡a la terraza!
El aire fresco sobre mi pelaje, la agradable temperatura, el olor a primavera que por fin se respira... ¡que placer!
Reconozco que al principio tenía un poco de miedo pero creo que a la próxima será más divertido.
Aquí os dejo las fotos que me hicieron para la ocasión. Espero que os gusten!



Ayer, papi y mami estaban fotografiando eso que llaman armario por que por lo visto, lo quieren cambiar, y, de forma inesperada, empezaron a fotografiarme a mi. Yo no me di cuenta al principio y no pude posar bien como siempre hago... pero es que hasta de improviso tengo un buen porte! Aquí teneis la foto que ayer me hicieron.

Los hechos comenzaron hace algo así como una semana y desde entonces se repiten inexorablemente cada noche.
Era un día cualquiera, hacía frío y mi día había sido realmente tranquilo ¿cuando no? Nada se salía de lo habitual.
Papi y mami, como cada noche, llegaron a la cama donde seguimos con nuestra rutina: me pusieron la cena, luego un rato de mimos y juegos, otro rato de lectura y a dormir...
No tardé casi nada en quedarme dormido, a los pies de papá, mi sitio preferido pues tan cofortable como calentito. La suave luz del ventanal me iluminaba y la quietud era total. Había silencio y tranquilidad flotando en la atmósfera, justo como a mi me gusta. Y así pasaron las horas hasta que... llegaron las 7, la hora de despertarse.
Yo soy muy educado y casa mañana me acerco a papá amablemente emitiendo un suave ronroneo con dos motivos fundamentales: el primero es despertarle sin sobresaltos para que no llegue tarde a trabajar y, segundo pero no menos importante, pedir el desayuno. (Un inciso: En el pasado lo intentaba con mamá pero era imposible pues duerme como una piedra, así que claudiqué y ahora lo hago con papá, mucho más efectivo).
Me acerqué, me puse a su lado y cuando iba a empezar con el ronroneo ¡horror! ¡Una luz comenzó a brillar fuertemente a mis patas y podía oir pájaros cantando! "¿Miau? ¿miau?" decía yo mirando a mi alrededor "¿donde están los pájaros?". Papi se levantó, cogió la luz y se apagó. Los pájaros también pararon. ¿Que había pasado??? ¡Estaba tan estupefacto que a poco y me olvido de pedir el desayuno!
Mami me miraba divertida y me decía "¿Que pasa señor Allen? ¿No te gusta la alarma del nuevo móvil de papá?"
¿Pero que ha sido lo más inquietante? Que noche tras noche, siempre a la misma hora y en el mismo lugar, vuelve esa luz y esos pájaros! Yo, por supuesto, estoy muy atento a la luz y a los pajaros vigilando no vaya a ser peligroso!
Ya sabeis: La verdad está ahí fuera...
Papi y mami me han comprado un arnés! Y no uno cualquiera, no, sino uno de color dorado que para eso soy el rey! Estoy de lo más sexy con él, para que lo voy a negar. ¿Que no me creeis? Pues ya vereis que fotos más bonitas voy a subir... en cuanto me las hagan!
¿Y por que un arnés? Pues me lo han explicado. Papi y mami han advertido que miro mucho por la ventana la terraza donde me divierto viendo a los pajaritos y preguntándome que habrá más allá de lo que yo alcanzo a ver... así que me van a sacar a la terraza a ver mundo! Pero les preocupa que me pueda caer así que se han decidido a comprarme un arnés con correita para que pueda pasear con ellos con total seguridad!
¿Lo malo? ¡Que se ha puesto llover! No, no, a llover no, más bien a LLOVER!
Y se espera que siga así toda la semana! Lástima, no podré salir a la terraza... pero al menos me ponen el arnés de vez en cuando para que me acostumbre a él y asegurarse de que no me molesta... y yo me lanzo miradas al espejo disimuladamente... ¡Que bien me sienta!
Mis papis tienen una costumbre. Antes de ir a dormir, les gusta leer un rato. Esto de la lectura es algo muy raro que hacen los humanos. Se ponen delante de una cosa de papel manchada a la miran muy fijamente durante unos minutos, luego pasan al papel de al lado y vuelven a mirarlo durante otro rato ¿por que harán eso? ¡Que perdida de tiempo!
Pero a ellos parece que les gusta y cada día repiten el proceso durante un rato y luego se van a dormir. Yo, que soy un señor muy educado, no les interrumpo... Es un momento de relax para los tres. Mamá y papa concentrados y yo a sus pies, amasando el edredón con placer y ronroneando sin parar. Nos gusta la compañía mutua aunque cada uno vaya a lo suyo.
Sin embargo, el otro día hacía frío y pensé "papá parece que tiene frío! voy a abrigarle un poco para que sepa cuanto le quiero y esté más agusto mientras lee". Me subí sobre él y seguí con mi técnica de ronroneo más amase. Mamá no paraba de reir y decía "je je je, cari! Allen no quiere que leas!" Y el me sonreía, me acariciaba y me miraba con ternura. Ya decía yo que papi tenía frío... Mami nos echó una foto en ese momento.

Mamá y papá estaban muy preocupados por mi. Me había vuelto esquivo durante los últimos días y no dudaba en esconderme bajo la cama siempre que tenía oportunidad. ¿Podrían entender lo que me ocurría? Me dolía la boca de nuevo ¿como podía decírselo? ¿Entenderían mi mirada y mi actitud? ¡Necesitaba ayuda!
Ayer finalmente me llevaron a ver a Leonor, esa mujer que ya había hecho magia otras veces conmigo quitándome el dolor. ¡Me habían entendido! ¿No es increíble? Ella me abrió la boca y ¡cielos! ¡ese dolor! Era insoportable! Chillé y bufé pero me agarraban firmemente. Por fin me soltaron.... sentí un pinchazo y todo terminó.
¿Mi diagnóstico? Ahora mismo no me duele nada pues la magia humana vuelve a surtir efecto. Me encuentro bien por fin, y vuelvo a disfrutar de la vida. De hecho, tengo entendido que he mejorado sustancialmente desde la última vez que me llevaron la veterinario.
¿Me querrán a pesar de mis dificultades? ¿Encontraré el hogar que me han prometido papi y mami? Espero que si!

Madrid Felina cuida de mi. Y lo hace gracias a la colaboración de todos sus socios, padrinos y a través de la organización de diferentes eventos. Eventos como este.
¡NO FALTEIS!
Salgo en una revista!!
http://issuu.com/gatos/docs/revistagatosn9?mode=embed&layout=http%3A%2F%2Fskin.issuu.com%2Fv%2Fdark%2Flayout.xml
Página 64 - 65
Pero yo no soy el protagonista, en realidad son todos los gatos inmunos que hay.
¡¡¡Todos necesitamos vuestra ayuda!!!
Todo pasó hace unos días. Entró mamá por la puerta y dijo "Ale! puedes salir". Y no volvió a cerrarla! Como yo soy muy bueno, no quería salir pues se que mamá y papá no quieren que salga y les miraba interrogante. Mamá insistía "venga! animáte! hoy es un día especial y puedes explorar!" Pero yo seguía algo confuso. En ese momento, entró papá, me agarró y me llevó escaleras abajo... ¡y empezó la diversión!
Llegué a un mundo nuevo. Había habitaciones, escondrijos, nuevos olores... pude detectar que, detrás de una puerta, estaban las dos gatas cuyo olor detectaba por doquier. Soy gato pero no tonto y de pronto lo entendí: mamá y papá habían encerrado a mis "amigas del otro lado de la puerta" y me dejaban explorar por su territorio!
Lo pasé genial de aquí para allá, oliendo, investigando... Me hicieron un montón de fotos! Aquí os dejo algunas:





Fue una tarde mágica, muy divertida. Pero no quise abusar y yo mismo me volví a mi cuarto de siempre. Mamá volvió a cerrar la puerta y me dijo: "Llegará un día en el que no tendrás que estar encerrado, ya lo verás".
Espero que sea igual de divertido!
Hacía mucho que no actualizabamos! Ya sabeis, las fiestas, los regalos, los polvorones... ¡es lo que tiene!
Pero lo cierto es que me he descuidado y no debería pasar!
Solo deciros que ya vuelvo a estar bien de salud. La boca fue lo que me dejó echo polvo la última vez. Pero la magia humana ha vuelto a salvarme! Un pinchazo de algo llamado Depo y ¡otra vez como nuevo en apenas unas horas!
Mi mami se puso muy triste por que me dijeron que tendré que seguir con ese tratamiento toda la vida para que la boca no me duela y eso dificultará el que encuentre un hogar definitivo. Pero un montón de gente maravillosa la ha animado y ahora me dice "mi vida, cuando alguien te quiera adoptar aún sabiendo que tienes este problemas, podemos tener por seguro que serán los mejores adoptantes del mundo para ti y que te querrán tanto como yo" Yo ronroneo y le doy cabezazos cariñosos diciendole "claro mami, no te preocupes, todo va a salir bien!"
Estos días he tenido a mami y papi muy preocupados... Me he escondido mucho y he estado algo apático. Estoy seguro de que no es nada...
Hoy me llevan al veterinario, os mantendré informados.

¡Que maravilla! Cuanta gente me ayuda!
Quiero dar las gracias a Locas felinas por su ayuda!
Un abrazo!
http://locasfelinas.creatuforo.com/4-tema5276.html?postdays=0&postorder=asc&start=45

Esta mañana, ha amenecido todo nevado.
Yo llevaba observando la nieve desde la noche, cuando comezó a caer. Desde mi cristalera, podía observar como el suelo se iba cubriendo de ese manto blanco que hacía tanto que no veía. Me he desplazado a la parte baja de la cama de mis papis donde podía apreciar mejor su caida. Poco a poco, copo a copo el mundo ha cambiado. Y conforme salía el sol, más blanco se veía todo. ¡Que belleza! ¡Como reflejaba las luces de la ciudad aún dormida y luego la del sol cuando salió! parecía magia.
Pero la mayor magia ha sido el poder observar la nieve sin sentir su frío y su humedad.
Nunca pensé que podría disfrutar de la nieve.
Me equivoqué.

Hace mucho frío. Lo puedo notar cuando me acerco a la cristalera y comprueba lo fría que está. Se que esa pared trasparente, la que impide que el frío y la humedad entren, es la que me separa también de mi antigua vida. Afuera está el frío, la nieve, la humedad, el hambre... dentro está mi nuevo mundo, mi trocito de paraíso.
Los gatos no necesitamos mucho. Pero los gatos que hemos sentido en nuestras carnes lo que significa estar lejos del amparo humano, menos incluso. Todo lo que recibamos, por poco que sea, ya será un tesoro. Y eso es lo que me ha pasado a mi. Es cierto que añoro tener más espacio en el que moverme con libertad pero ¿cambiar mi bienestar actual por solo algo más de espacio? ¡Jamás! Hoy por hoy, no deseo volver a tener hambre, sed y frío. Hoy por hoy, no deseo volver a tener miedo. Hoy por hoy, el ser humano ha recuperado mi confianza. Definitivamente prefiero este lado de la pared trasparente. He pasado de sobrevivir a vivir. ¿Cuantos de mis compañeros felinos pueden decir esto? ¿Cuantos estarán ahora soportando las bajísimas temperaturas, la nieve y la humedad que cala los huesos? ¿Cuantos, simplemente, sobrevivirán?
Ahora vivo en una habitación. No es muy grande pero es cálida y confortable. También luminosa. Esta habitación dispone de una gran cama que por la noche comparto con dos seres humanos, mis papis. También dispone de unos sitios donde mis papis guardan sus cosas. Para mi tengo un arenero, un cuenco con agua, otro con comida, un rascador junto al ventanal y un juguete en el suelo que me da algo me miedo, para que negarlo.
No voy a decir que estoy mal pues no es cierto. Me paso el día durmiendo y, cuando llegan los papis, me hacen mimos y carantoñas que agradezco con fuertes ronroneos. También me cepillan a menudo por lo que se me está quedando un pelo muy bonito.
Esto es otro mundo. Otra vida.
Pero por las noches, justo cuando se apagan las luces, mi mami se acerca a mi y me susurra: "ten paciencia señor Allen! ya llegará tu oportunidad y tendrás una casa para ti solo". No estoy mal en esta habitación, pero pienso en un lugar mayor donde estirar mis patitas... y me muero de ganas.

Una noche de lluvia y frío, vino una persona, me metió en una caja otra vez y me sacó a la calle. Parecía que el
cielo no iba a durar mucho, parecía que me iban a dejar de nuevo en la calle, justo esa noche, bajo la intensa
lluvia y frío. Estaba tan aterrado que no pude evitar, otra vez, orinarme. Y allí, en esa caja diminuta, sobre mi
propio orín supliqué por mi vida otra vez amasando con mis patitas y emitiendo cortos maullidos.
Sin embargo, sin que yo lo esperase, no me dejaron en la calle otra vez, me llevaron a otro lugar que hasta entonces
no conocía, con un lugar confortable donde echarme, arena limpia, agua y comida en abundancia y sin frío ni humedad.
¿Otra versión del cielo? ¿Cuantos cielos hay? Hasta ahora no lo sabía pero parece que hay un cielo para gatos al
lado de cada persona buena del mundo que quiera compartir su vida con uno de nosotros.
Mucho ha pasado desde entonces. He perdido mi miedo y disfruto a cada segundo pues no se hasta cuando durará este
regalo. Agradezco cada caricia con ronroneos, juego sin miedo con mis cuidadores (un chico y una chica que se llaman
a sí mismos mi papi y mi mami), tengo una cama calentita que comparto con ellos y de vez en cuando recibo algo de
comida especialmente deliciosa que papi y mami llaman "golosinas de gato".
Apenas me creo lo afortunado que he sido. Mi mami dice que soy un gato muy especial y por eso tengo nombre y
apellido (Allen Meleni). Dice también que tengo una mirada mágica con la que enamoro y un caracter tan dulce como
suave es mi pelaje. Y también dice una y otra vez, que llegará mi oportunidad. No se bien lo que significa pero
siempre que lo menciona me sonríe. Me dice que tiene que ver con otros papis que llegarán pero no saben bien cuando.
Así que los espero ansioso.

Desperté en una jaula, parte de mi patita rapada y con un montón de dientes menos ¡en serio! Estaba agotado ¿que me habían hecho? Al menos tenía comida y agua cerca ¿mis ángeles habrían venido mientras estaba dormido? Tampoco se bien cuanto tiempo estuve allí, en esa jaula, pues estaba algo desconcertado. Solo os puedo decir que un humano me cogió, me metió de nuevo en una caja y me llevó al cielo. No me había imaginado el cielo así pero estoy seguro que era el cielo. No había frío, ni lluvia, ni viento, ni calor. La comida estaba cerca siempre y no había otros gatos con los que tuviera que luchar por ella. Tampoco me faltaba agua. Y había varias personas que aparecían de vez en cuando por aquel lugar para acariciarme y darme su cariño. Sin duda, ese era el cielo. Estaba tan contento... pero aún me dolía la boca. No quería preocupar a mis nuevos ángeles, sobre todo a Isabel, que era la que más se preocupaba por mi, pero me costaba comer y ahora que tenía menos dientes, más todavía. De nuevo volvía a estar en peligro. Así que un día, miré a Isabel a los ojos ronroneando intentando hacerla entender "Mirame, no puedo comer, me duele la boca, por favor, ayudame". ¿Pueden los humanos leer la mente de los gatos? Por que yo creo que ella podía. Me entendió, me cogió y me llevó a un lugar extraño donde, con esa magia que tienen los humanos, de pronto me calmaron el dolor. Después, me devolvieron a mi cielo donde Isabel y yo podríamos ser felices para siempre. Tenía un sofá para mi solo sobre el que echarme cuando quisiera, no había suciedad que ensuciara mi pelaje, tenía caricias y mimos, no había peligros cerca ni gatos que me pegasen, siempre la comida estaba cerca, también el agua, y tenía un arenero siempre limpio a mi disposición ¿no es eso el cielo?
Aquí están las fotos de esos primeros días de felicidad ya casi olvidada hasta entonces.



Pero de pronto... todo cambió
Virginia me atrapó ¿como lo hizo? ¡Que habilidad! Yo me debatí y utilicé toda mi astudia pero no conseguí escapar.
Me metieron en una caja ¿a donde me llevaban? Estaba aterrado y maullaba desesperado: "Sacadme! sacadme de aquí!"
Todo lo que ocurrió despues fue muy confuso. Me llevaron a un lugar que no conocía. Del terror que pasé, no pude evitar orinarme encima. ¿Me harían daño? ¿Donde estaban los ángeles que hasta ahora me habían cuidado? ¿Ni siquiera me permitirían morir en paz? Yo amasaba con mis patitas encima de mi propia orina para decirles a esas personas "mirad, mirad, yo soy bueno, no os voy a arañar ni morder, por favor, por favor, no me hagais daño". Les miraba con mis ojos verdes y sinceros suplicando por mi vida. Tenía tanto miedo... solo las voces humanas me calmaban pero no entendía lo que me decían. Me cogieron, me manipularon, me pincharon, me miraron la boca, que tanto me dolía. Yo no me resistía "¿Veis? ¿Veis? Yo soy bueno..." Y de pronto, me dormí... a pesar de mi miedo, a pesar de que mi corazón latía a mil por hora y mis músculos estaban tensos, a pesar de todo, esos humanos hicieron algo y me dormí ¿volvería a despertar o era el fin?
Sin embargo, desperté.

¿Cuanto tiempo llevaba en la calle? No estoy seguro pero ya habían pasado años. Era horrible, los otros gatos no eran amistosos conmigo, la comida escaseaba, el agua era dificil de conseguir, el frío en invierno cortaba la respiración y el calor en verano era sofocante. Me habían abandonado hacía tanto que casi olvidé lo que era la gente buena. Pero tuve suerte y en el peor de los momentos, la volví a encontrar. Eran varias mujeres que me daban comida y agua. Me salvaron la vida durante esos días y desde aquí les doy las gracias, eran mis ángeles de la guarda.
No se exáctamente cuando fue el momento en el que empezó el dolor. Mi boca me dolía, era tan intenso el dolor que no podía comer. Lo intentaba pero no podía. Me acercaba a la comida que me dejaban ronroneando para demostrar mi satisfacción, y hacía lo que podía pero el dolor era intenso. Miraba a mis cuidadoras, mis ángeles, Conchi y Lara, con mis profundos ojos para darles a entender lo que ocurría pero no parecían entenderme.
¿Moriría por inanición? Tras haber sobrevivido a los otros gatos, los coches, los seres humanos, la falta de alimento y agua, las enfermedades, el intenso frío y el sofocante calor ¿era este mi fin? Pasaron los días y cuando ya me preparaba para mi final... de pronto, apareció Virginia y con ella, un montón de gente buena.

Este era yo en la calle... siempre asustado y escondido.

Nombre: Allen - Meleni
Edad: Unos 4 años aproximadamente
Pelo: Largo
Color: Blanco y marrón oscuro
Ojos: Verdes
Peso: Casi 5 kilos
Enfermedades: Inmunodeficiencia felina (sin síntomas)
Origen: Valdemoro (Madrid)
Más información : http://www.madridfelina.com/w1/index.php?option=com_content&task=view&id=3138&Itemid=27
Hola a todos!
Me llamo Allen o Meleni o Allen - Meleni, lo que prefirais.
Soy un precioso gato blanco y marrón oscuro de pelo largo y ojos verdes y busco hogar.
Me han dicho que la mejor forma de darme a conocer es vía internet así que, con ayuda de mi mamá de acogida, hemos creado este blog para intentar encontrar una familia a la que pueda dar todo mi cariño.
Mi historia es dura, para empezar, soy positivo a inmuno-deficiencia. Pero parece que por fin he tenido un golpe de suerte. Si quereis conocerme un poco más, no dudeis en pasaros por este blog y poco a poco, os iré contando...
